13 de octubre de 2009

Decreto inesperado

Las voces son encontradas, como suele ser. Pero, ¿qué hay detrás de la decisión de el presidente Felipe Calderón de liquidar la Compañía de Luz y Fuerza del Centro?

Desde hace años se había advertido del gran agujero financiero que LyF significaba para las finanzas públicas. En 2007 José María Rivero Cabello, subdirector de finanzas de LyF, declaró ante diputados de la Comisión de Seguridad Nacional que el pasivo había crecido en 16 mil 656 millones de pesos para el año 2006, y agregó que serían necesarios 188 mil 586 millones de pesos para garantizar el pago a los pensionados. La reforma fiscal propuesta por Felipe Calderón para el año 2007 preveía un ingreso adicional de 300 mil millones de pesos, de los cúales 200 mil millones tendrían que haber sido destinados a LyF, un verdadero problema.
Otro inconveniente que mencionó en aquella ocasión es la falta de recursos para la construcción de plantas generadoras, sostuvó que por la situación en el Distrito Federal es complicado construir estas plantas, y se cuenta tan sólo con pequeñas plantas que sirven para dar estabilidad al servicio, reduciendo así la cantidad de energía que se compra a la Comisión Federal de Electricidad, siendo de esta manera un 5.6% la energía que genera y comprando el restante a la CFE, esto para abastecer a los estados de México, Morelos, Hidalgo, Puebla y el DF.

Así mismo Georgina Kessel, actual Secretaria de Energía, mencionó que la ineficiencia de la compañía costaba hasta un punto porcentual del producto interno bruto, lo cual para el segundo trimestre de este año ascendió a 11.4 billones de pesos.

Esta situación de perdidas se dió en Luz y Fuerza desde antes de su nacionalización y ya para 1974 se había autorizado que comenzaran las maniobras necesarias para la liquidación de la empresa, proceso que se postergó con intenciones de no ser terminado, principalmente debido al Sindicato Mexicano de Electricista. Fue privada además de los recursos necesarios para poder generar la electricidad que distrubuía, obligando esto a que comprara electricidad de la otra empresa estatal: La Comisión Federal de Electricidad. De esta manera LyF estuvo adquiriendo electricidad a un precio elevado y debido a varias restricciones legales, por su carácter de empresa estatal, la estuvo vendiendo a un precio mucho menor conviertiéndose en una productora de perdidas.

El mensaje que Calderón esta enviando con este decreto es claro: "México atraviesa por una situación económica difícil, derivada de la crisis internacional. Ello ha generado una compleja situación de las finanzas públicas que obliga a reducir gastos del gobierno. Una de las empresas públicas que registran mayores pérdidas y una operación ineficiente es Luz y Fuerza del Centro, que exige para su operación crecientes cantidades de dinero público. Por otra parte, los ciudadanos demanda(n), con toda razón, un uso más racional de sus impuestos para atender las prioridades del país." apunta un mensaje difundido a la opinión pública a través de la página de la extinta compañía.

¿Es realmente este decreto una respuesta justificada a la crisis económica mundial? El periódico El Economista en un artículo publicado el 11 de Octubre afirma que este proceso estaba planeado ya en 2003, durante la presidencia de Vicente Fox, por parte del entonces Secretario del Trabajo Carlos Abascal. En aquel entonces este funcionario habría advertido el poder que el sindicato adquirió para intervenir en decisiones administrativas y laborales, la corrupción en la asignación de plazas de confianza y las prestaciones recibidas comparadas con la productividad de la empresa.

Mientras tanto el PRI y el PRD ya se han manifestado en contra de dicho decreto. Manlio Fabio Beltrones, lider del PRI en el senado, por su parte declaró que considera importante que una decisión de esta naturaleza se analice en sus consecuencias. Mencionó un suministro de subsidios que LyF estaría recibiendo por aproximadamente 40 mil millones y que podrían ser aprovechados de una mejor manera. Por otro lado Andrés Manuel López Obrador ya está tomando cartas en el asunto, convocando a más acciones de resistencia pacífica, y lo habitantes de la capital del país habrán de enfrentarse a las manifestaciones que se avecinan.

En este escenario diversos columnistas celebran ya la decisión del presidente Calderón, esperando que los próximos sean los sindicatos petrólero y de educación, mencionando que la iniciativa privada, que se verá beneficiada sin que esto signifique privatización alguna, ya aplaude la decisión. Mientras otros más ya atacan al gobierno con argumentos que van desde la ideas de privatización hasta la afectación que esto tendrá en las familias de los empleados de LyF.

Veamos que ocurre en las próximas semanas y esperemos a conocer que otras acciones toma Felipe Calderón en el marco de esta crisis para saber realmente los motivos que fundamentaron esta decisión que muchos deseaban pero sinceramente nadie veía venir.

1 comentario:

Miguel dijo...

El tema de la energía es más que complicado en cualquier parte del mundo. Demasiado poder, demsiado importante.

Personalmente creo que estos sectores tan importantes deberían competir en igualdad de condiciones la inciativa pública y privada de modo que haya una verdadera competencia que mejore las condiciones de los consumidores.

Por último, acabo de ller el post anterior de las castas y me parece clarividente. Buenisimo